No vemos jamás las cosas tal cual son,
las vemos tal cual somos.

Anais Nin


domingo, 3 de mayo de 2015

Primavera…tiempo de lagartijas






 
 
 
 
Lo siento tanto… lo supe y no fui capaz de decir nada, todas las palabras que pensaba me sonaban a huecas, fui incapaz de escribir ninguna; imaginadas las sentí todas …
Nunca he dejado de pensar en ti
Petons

camuflajes

 






sábado, 2 de mayo de 2015

EN EL BANQUILLO

 

Mi loquero dice, (a pesar de lo poco que me gustan los tipos que hurgan en la cabeza de uno, es un tipo estupendo) que no estoy loca, aunque si, ligeramente averiada, (Nada importante ni tampoco irremediable según él) (Lo que me hace pensar que debería ponerle una vela al santo de los loqueros, eso, si descubro alguna vez quien es).

Según el médico de los “Ligeramente trastornados” y “Para nada, irrecuperables”, tan solo tengo un “Ligero” déficit de asertividad y un “enorme” exceso de empatía.

También afirma, que mi teoría, según la cual necesito un contenedor mucho más grande donde quepan todas mis fobias, miedos, inseguridades, indecisiones y locuras a montones, es completamente errónea. Segun el señor experto, el contenedor ha de ser lo más pequeño posible, para que en el caso de llenarse, no me hunda con su peso…hemos discutido al respecto por supuesto, pero no me ha quedado más remedio que darle la razón en muchas, muchas cosas.

Después de probar con la osteopatía, la fisioterapia, el Pilates, las drogas legales etc. Ahora ando con la acupuntura y la visita al sicólogo, no es que sea milagroso, pero después de unos cuantos meses fuera de servicio he vuelto al trabajo en muchísimo mejor estado que cuando tuve que irme, (bajo prescripción médica).

Hace casi un año que no hago fotografías (los compromisos familiares no cuentan) y como hacer fotografías  y darle al disparador es una de las cosas que más feliz me hacen, he decidido intentarlo otra vez, eso sí, con mucha calma.

 Mi queridísimo loquero me recomendó un libro para que pensara sobre mi problema, y aquí dejo un fragmento que me hizo pensar mucho y en el cual me reconozco.
 

“Quería decirte las palabras más hondas que te tengo que decir, pero no me atrevo, no vayas tu a reírte. Por eso me rio de mi mismo y desahogo en bromas mi secreto. Sí, me estoy burlando de mi dolor, para que no te burles tú.
Quería decirte las palabras más verdaderas que tengo que decirte, pero no me atrevo, no vayas a no creerme. Por eso las disfrazo de mentira y te digo lo contrario de lo que te quisiera decir. Si, hago absurdo mi dolor, no vayas a hacerlo tú.
Quisiera decirte las palabras más ricas que guardo para ti, pero no me atrevo, porque no vas a pagarme con las mejores tuyas. Por eso te nombro duramente y hago alarde despiadado de osadía. Si, te maltrato, de miedo a que no comprendas mi dolor (…)”
Rabinranath Tagore
¿Quién no ha tenido alguna vez sentimientos parecidos y ha deseado poder actuar de otra forma?

 

 
*Se me olvidaba, las patatas están floreciendo y los campos están preciosos.